"Sin unos ideales éticos

"Sin unos ideales éticos, un periódico podrá ser divertido y tener éxito, pero no sólo perderá su espléndida posibilidad de ser un servicio público, sino que correrá el riesgo de convertirse en un verdadero peligro para la comunidad".
Joseph Pulitzer

martes, 1 de febrero de 2011

Hosni Mubarak no se presentará a la reelección

No se va a presentar a la reelección pero no va a abandonar el poder en este momento porque, como militar, nunca ha abandonado sus responsabilidades y no lo hará ahora que el pueblo egipcio necesita salir de la situación en la que se encuentra. Así lo acaba de hacer público el presidente egipcio, Hosni Mubarak, en una intervención pública en la que pide calma a la población. "Egipto va a salir de las actuales circunstancias más fuerte que antes; nuestro país va a ser más consciente de sus intereses", ha afirmado Mubarak en respuesta a la manifestación que hoy ha congregado en la capital egipcia, El Cairo, a más de un millón de manifestantes.

No tiene intención de salir de Egipto. "Moriré en mi tierra y la historia nos juzgará", ha sentenciado Hosni Mubarak advirtiendo de que no hará lo mismo que su homólogo tunecino, Ben Ali, que salió del país tras las revueltas populares que, por primera vez en la historia de un país árabe, derrocaron a un gobernante autócrata tras 23 años de permanencia en el poder.

Mubarak negociará con la oposición, pondrá en marcha reformas para salir de la actual situación por la que atraviesa el país, pero no abandonará Egipto.

miércoles, 26 de enero de 2011

Así será el trámite parlamentario de la Ley de Derechos y Deberes de los militares

No será hasta antes del verano cuando la nueva Ley de Derechos y Deberes de los miembros de las Fuerzas Armadas vea la luz. Al tratarse de un proyecto de Ley Orgánica, su tramitación parlamentaria tiene que pasar por las dos Cámaras, por lo que la fecha inicialmente prevista para su aprobación, el próximo mes de abril, es prácticamente imposible que se cumpla. Y más teniendo en cuenta que los plazos para el inicio de los trabajos de la Comisión de Defensa del Congreso (encargada de elaborar el texto definitivo) se han retrasado, con el consiguiente cabreo de algunos de sus miembros.

El trámite que la nueva normativa debe recorrer constará de diferentes fases. La primera de ellas comenzará los próximos días 8, 9 y 10 de febrero, según han informado a Atenea Digital fuentes de la Comisión de Defensa del Congreso. Durante esos tres días, que incluso podrían quedar reducidos a dos, los diputados de la Comisión, con el socialista Cipriá Císcar a la cabeza, escucharán las intervenciones de expertos, militares y personalidades relacionadas con el ámbito de la Defensa, cuyas comparecencias han sido propuestas por los distintos grupos parlamentarios.

El hecho de que se hayan limitado los días de comparecencias de personas ajenas a la Comisión responde a un único criterio, según las fuentes consultadas por Atenea Digital: “No queríamos un debate sin límite de tiempo que se convirtiese en atender reclamaciones de carácter particular”.

A continuación, y una vez valorados los testimonios de los comparecientes, comenzará la fase de presentación de enmiendas parciales, tras ser rechazada, el pasado mes de diciembre, la enmienda a la totalidad presentada por UPyD (Unión, Progreso y Democracia), el partido que lidera Rosa Díez.

Durante el periodo de enmiendas, los diferentes grupos políticos propondrán sus iniciativas de modificación del proyecto de Ley que el Ministerio de Defensa remitió a la Cámara Baja tras ser aprobado por el Consejo de Ministros en julio del año pasado (un texto en el que se incorporaron algunas de las observaciones incluidas en el dictamen elaborado por el Consejo de Estado).

Tras el plazo de enmiendas, un grupo de diputados elegidos entre los propios integrantes de la Comisión de Defensa se encargará de elaborar el texto definitivo (o ponencia) que posteriormente será remitido al Senado para su aprobación. Este último paso será un mero trámite, habida cuenta de que los dos principales grupos (PSOE y Partido Popular) están de acuerdo en lo esencial, y así lo han puesto de manifiesto algunos de ellos en las conversaciones mantenidas con Atenea Digital.

El consenso para sacar adelante esta Ley está, por tanto, garantizado; pero es que además es necesario, no sólo porque así lo haya pedido reiteradamente la titular de Defensa, Carme Chacón, sino porque la aprobación de una ley orgánica exige mayoría absoluta del Congreso, en una votación final sobre el conjunto del proyecto, como así lo exige la Constitución Española en su artículo 81.

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lunes, 10 de enero de 2011

¿Ha llegado el fin de ETA?

La banda terrorista ETA acaba de hacer público un comunicado, a través del diario Gara, en el que anuncia un alto el fuego "permanente y de carácter general, que puede ser verificado por la comunidad internacional". En el documento, ETA asegura que éste es su "compromiso" con un "proceso de solución definitivo y con el final de la confrontación armada". También señala que la solución debe llegar "a través de un proceso democrático que tenga la voluntad del Pueblo Vasco como máxima referencia".

Pero eso no es todo. En su comunicado ETA exige una serie de condiciones, entre ellas que los "agentes políticos y sociales vascos" alcancen acuerdos "para consensuar la formulación del reconocimiento de Euskal Herria y su derecho a decidir, asegurando la posibilidad de desarrollo de todos los proyectos políticos, incluida la independencia". ¿Será éste el fin definitivo de la banda terrorista? ¿Habrá que hacer concesiones para que ETA desaparezca definitivamente? ¿Si se hacen esas concesiones, la banda desaparecerá? ¿Está el Gobierno dispuesto a ceder terreno en el camino hacia la independencia del País Vasco? Habrá que esperar unos días a ver por dónde discurren los acontecimientos.

jueves, 30 de diciembre de 2010

La Defensa en España durante 2010

Con la inesperada intervención quirúrgica del Jefe Supremo de las Fuerzas Armadas como telón de fondo, la participación española en Afganistán nuevamente en el punto de mira, y el conflicto con los controladores aéreos que ha provocado, por primera vez en democracia, el establecimiento del Estado de Alarma en nuestro país, las Fuerzas Armadas despiden un año 2010 con la sombra de la crisis económica como expectativa de futuro, y con el recuerdo de los ocho compañeros fallecidos en Haití y Afganistán cuando cumplían con su deber a miles de kilómetros de sus hogares.

El año comenzaba con la asunción, por parte de España, de una Presidencia tripartita de la Unión Europea que planteaba el gran reto de la entrada en vigor del Tratado de Lisboa. Con el nuevo documento se abordaban importantes cambios estructurales en el seno de la Unión. En lo relativo a la seguridad y la defensa, se puso en marcha el nuevo Servicio Europeo de Acción Exterior (instrumento base de la diplomacia común) y comenzó su andadura, con nueva denominación, la Política Común de Seguridad y Defensa, cuya aplicación contempla la posibilidad de que los estados miembros puedan poner capacidades civiles y militares a disposición de la Unión Europea.

Desde el punto de vista operativo, el mes de enero puso a prueba las capacidades de la Unidad Militar de Emergencias (UME) para actuar, por vez primera, fuera de España. Sus efectivos se desplazaron a Haití para colaborar en las tareas de búsqueda y rescate de las miles de víctimas que se cobró el terremoto que asoló la isla caribeña el 12 de enero. Entre esas víctimas, una española que fue rescatada por los efectivos de la UME: la subinspectora de Policía Rosa Crespo.

También la Armada, a bordo del buque ‘Castilla’, desplegó medio centenar de efectivos en Haití para proporcionar ayuda en el restablecimiento de las infraestructuras básicas que resultaron dañadas tras el seísmo. Durante su estancia de tres meses en el país caribeño, los militares españoles perdieron a cuatro de sus compañeros, que perecieron al estrellarse el helicóptero en el que viajaban: el comandante de Intendencia Luis Fernando Torija, el teniente de Infantería de Marina Francisco Forne, el alférez de navío Manuel Dormido y el cabo mayor Eusebio Villatoro.

Este suceso se produjo en el mes de abril, pero antes de esa fecha, en el mes de febrero, hubo que lamentar otra pérdida de la familia militar. Esta vez se produjo en Afganistán, una misión que ha dado mucho que hablar durante 2010. El soldado John Felipe Romero Meneses falleció cuando su BMR (Blindado Medio Ruedas) sufrió un ataque en el que otros seis militares resultaron heridos.

La ministra de Defensa, Carme Chacón, explicó las circunstancias del atentado en el Congreso de los Diputados, a la vez que solicitó el envío de 511 militares y 40 guardias civiles para incrementar el contingente español destacado en el país asiático. Los diputados dieron luz verde a esta ampliación, la única realizada hasta el momento en Afganistán, a pesar de que el secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, durante su visita oficial a España en el mes de septiembre, pidió un nuevo esfuerzo a España, que no fue ‘admitido a trámite’ por el jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero.

Los que sí fueron enviados a la zona fueron los nuevos vehículos Lince y RG-31, en sustitución de unos ya demasiado vetustos BMR, cuyas características de seguridad resultaban insuficientes para una misión que nuevamente fue calificada por la titular de Defensa como “la más peligrosa” de todas en las que participan actualmente nuestras Fuerzas Armadas. Un peligro que, sin duda, se puso de manifiesto en el mes de agosto cuando un supuesto policía afgano (en realidad se trataba de un insurgente infiltrado) asesinó a tiros a dos guardias civiles españoles en la base de Qala-i-Naw: el capitán José María Galera y el alférez Abraham Leoncio Bravo.

Y mientras las tropas españolas continuaban haciendo frente a una insurgencia cada vez más potente en Afganistán (este año se han incrementado los ataques contra las fuerzas multinacionales), soldados españoles continuaban con sus respectivas misiones en Somalia y en Líbano, mientras que los últimos soldados que quedaban en Bosnia-Herzegovina decían adiós a una misión operativa que dejaba paso a otra no ejecutiva que es la que se está llevando a cabo actualmente en el país balcánico.

La recepción oficial de este último contingente, con el que se ponía fin a 18 años de despliegue de fuerzas españolas en territorio bosnio, fue presidida por Su Majestad el Rey don Juan Carlos, ya restablecido de la intervención quirúrgica a la que fue sometido en el mes de mayo y que mantuvo en alerta a todo el país hasta que los médicos confirmaron que el tumor que se le había extirpado de su pulmón derecho “no era cáncer”.

Afortunadamente el Rey se recuperó con éxito de la operación, efectuada en la Clínica Planas de Barcelona, y tan sólo dos meses después ya tuvo que actuar, de manera infructuosa, por cierto, en la crisis que se planteó en la frontera entre Melilla y Marruecos. Don Juan Carlos llamó a su homólogo marroquí, Mohamed VI, para rebajar las tensiones que se produjeron en el paso fronterizo de Beni-Enzar, donde activistas marroquíes denunciaron agresiones por parte de la Policía que controla la frontera, y colgaron carteles con imágenes denigrantes de mujeres policías, a las que responsabilizaban de los supuestos malos tratos cometidos contra ciudadanos marroquíes.

También se produjeron nuevas tensiones en las aguas que rodean al Peñón de Gibraltar, en el Sahara… y en el espacio aéreo español. Si los meses de julio y agosto vinieron cargados de tensiones entre el Gobierno y los controladores aéreos, estas tensiones se avivaron hace unas semanas con una nueva huelga encubierta de los controladores que provocó el establecimiento, por parte del Ejecutivo, de un Estado de Alarma que no se había producido con anterioridad en nuestro país.

Esta situación conllevó que el Ministerio de Defensa asumiera el control del espacio aéreo y que efectivos del Ejército del Aire se desplazaran a las torres de control de los aeropuertos para supervisar el buen funcionamiento de las mismas.

Y así, con España en Estado de Alarma hasta el 15 de enero; con las previsiones de que entre en vigor, en 2011, una controvertida y poco novedosa Ley de Derechos y Deberes de los Militares; con un asfixiante recorte del 7% en los presupuestos de Defensa para el próximo año; y con el inicio de una nueva edición de la Campaña Antártica se despide un 2010 en el que los españoles han querido regalar a sus Fuerzas Armadas el primer puesto en el ‘top ten’ de las instituciones más valoradas, según el último barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas. ¡Feliz 2011!