"Sin unos ideales éticos

"Sin unos ideales éticos, un periódico podrá ser divertido y tener éxito, pero no sólo perderá su espléndida posibilidad de ser un servicio público, sino que correrá el riesgo de convertirse en un verdadero peligro para la comunidad".
Joseph Pulitzer

sábado, 15 de octubre de 2016

La desconocida labor de los directores de comunicación

Imágen de Jaume Barris (encomunicacion.es)

Hacía mucho tiempo que no actualizaba mi blog y hoy he tenido la necesidad de hacerlo para dar a conocer, porque probablemente muchas personas lo desconocen, el trabajo que realiza un Director de Comunicación (a los efectos, Dircom).

Se presupone, o así debería ser, que un responsable de comunicación en una empresa debería ser, cuanto menos, licenciado (ahora graduado) en Ciencias de la Información, y más concretamente en Periodismo, porque es en esta rama de las Ciencias de la Información/Comunicación donde se adquieren las habilidades necesarias (y se profundiza lo suficientemente en ellas) para desarrollar las funciones de redacción esenciales para transmitir los mensajes de manera oportuna, correcta y con claridad expositiva (y lo digo por la experiencia adquirida tras más de siete años como docente de Periodismo en la Universidad Carlos III de Madrid), pero como el intrusismo profesional es algo generalizado en nuestra profesión y "todo el mundo sabe y opina sobre periodismo", pues a veces hay personas sin formación que ocupan puestos que no les corresponden (si fuese en medicina, no habría cirujanos operando sin la titulación correspondiente).

Sin embargo, el Dircom con formación y con ganas de trabajar, siempre aporta un valor añadido: como por ejemplo, enfrentarse a un folio en blanco y saber cómo titular, cómo escribir y cómo enfocar la información para que llame la atención; sabe a qué fuentes acudir para darle credibilidad a la información; conoce perfectamente cómo funciona el 'mundillo' del periodismo y sabe qué es lo que 'vende' y lo que no; tiene contactos a los que acudir para pedirles el 'favor' de que le publiquen esta o aquella noticia; sabe que la inmediatez es fundamental y que si dejas las cosas 'para luego', dejan de ser noticia...

Un Dircom elabora el plan estratégico de comunicación de una empresa, asume la responsabilidad de la imagen y de su reputación corporativa, y cuando los demás piensan que algo debería haberse hecho 'en este preciso momento', el responsable de comunicación ya tiene pensado cuándo y de qué manera se debe hacer. Nada es fruto de la improvisación. ¿Por qué? Porque un responsable de comunicación que se precie lo tiene todo pensado... Y si no, tiene la capacidad suficiente de reacción como para actuar rápidamente con el objetivo de dar visibilidad a su empresa.

¿Los horarios? No, eso es algo que en periodismo no existe. Al menos, en el periodismo vocacional. Si no atiendes a un periodista ahora... mañana ya no le interesará la entrevista que te solicitaba. Si a las doce de la noche se ponen en contacto con el Dircom porque a esa hora son los programas deportivos... hay que estar ahí, sobre todo, si el equipo del Dircom de una empresa se limita a una sola persona: es decir, el propio director de comunicación. Pero muchas de esas funciones no se ven y es de justicia ponerlas en valor.

A veces, los Dircom tienen que 'parar goles' para evitar informaciones negativas (que luego son muy difíciles de contrarrestar, porque hay un dicho popular que tiene mucho valor en este caso: "difama que algo queda"). A veces, las gestiones para realizar una entrevista, un reportaje, una noticia... no se limitan a dos minutos de conversación. Son necesarias muchas horas, mucha dedicación, mucha implicación, mucha motivación y una gran dosis de 'creer en lo que haces' para que las cosas salgan... y que salgan bien.

El trabajo que hay detrás de lo que el común de los mortales ve luego en prensa, radio o televisión, conlleva muchas horas de trabajo, muchas veces no reconocidas ni valoradas. No hay festivos, no hay límite de horas, no hay vacaciones... Eso me decía un compañero de deportes de fin de semana de TVE (y perdón por citar un ejemplo personal), cuando en el mes de agosto hablé con él sobre la gran noche olímpica del karate español. "No estoy en la redacción, Ángeles, pero se lo paso a los compañeros; ya sabes que los periodistas estamos siempre al pie del cañón". Y así es y así entiendo yo el periodismo en estado puro.

El Dircom, en definitiva, lleva a cabo, entre otras, las siguiente funciones:

-Planifica la política informativa de la empresa para consolidar su imagen y su reputación corporativa.

-Elabora el plan estratégico de lo que se quiere conseguir, cómo conseguirlo y cuándo conseguirlo. (Para todo hay un momento oportuno. Hay épocas en las que es más fácil 'colocar' contenidos por diversos factores... que ya tiene en cuenta el responsable de comunicación, porque conoce el medio en el que desenvuelve, precisamente porque para eso se ha preparado).

-Elabora la información, con el enfoque que más puede llamar la atención a los medios de comunicación, y la difunde, aportando todos los datos necesarios (en ocasiones imágenes grabadas con el propio teléfono móvil, audios para las radios, fotografías para la prensa escrita, etc.) para facilitar el trabajo de los compañeros periodistas (si les das una buena información, te garantizas que transmitan el mensaje que tú quieres transmitir).

-Cuenta con una buena base de datos y los contactos claves (que se consiguen a base de muchos años de trabajo y de cultivar las relaciones personales) para que la información llegue donde tiene que llegar y cuando tiene que llegar (sin gastar 'balas' innecesarias en noticias de menor relevancia... para cargar con toda la artillería cuando la noticia es de tal importancia que merece la pena que ocupe un mayor espacio informativo).

-Difunde la información de manera atractiva y con contenidos de calidad en página web y redes sociales (en cuantas más redes sociales esté presente la empresa, mejor), y utiliza sus propios canales de comunicación (llamadas directas a los compañeros, comidas de trabajo, envío 'masivo' de whatsapp, etc.) para asegurarse de que la noticia tiene la mayor repercusión posible.

-No escatima esfuerzos para conseguir su objetivo: cumplir con su misión, por responsabilidad profesional, de dar visibilidad a la empresa para la que trabaja, siendo consciente de que cada impacto informativo (dependiendo, claro está, del medio en el que aparezca) tiene un gran valor en términos de publicidad.

-Mantiene un trato cordial y constante con los compañeros de los medios de comunicación, porque así luego puede 'pedir' algunos favores (a veces se pueden hacer y otras veces no, 'por necesidades del guión') para que su empresa salga en los 'papeles'.

-Cuando no hay noticias, ¡se las inventa! Y ésa es la parte más complicada, porque no todos los días se generan informaciones, y es entonces cuando el Dircom tiene que pensar cómo seguir llenando espacios informativos, no sólo en los medios de comunicación; también en las redes sociales y en la página web corporativa. El 'goteo' de información debe ser constante.

-Está atento a campañas o mensajes relevantes (o con una sensibilidad especial) que surgen por iniciativa de organismos oficiales o entidades relacionadas con su sector para darles difusión. ¡Hoy por ti, mañana por mí! ¡La unión hace la fuerza! Se trata de una relación de reciprocidad que hay que mantener para ganarse el respeto de potenciales patrocinadores, seguidores y, por supuesto, de las instituciones.

-Informa de los éxitos de su empresa a los principales organismos del sector para que, 'si lo tienen a bien', envíen las felicitaciones oportunas. ¡Eso siempre viene bien y es un reconocimiento que tiene un gran valor!

-Propone nuevas iniciativas para mejorar la política de comunicación, porque lo que no se comunica, no existe. Probablemente haya personas que no crean en la importancia de la comunicación, pero vivimos en la era de la información, y si un buen Dircom consigue que haya muchos impactos informativos y que éstos sean siempre positivos, ¡eso significará que no ha hecho mal su trabajo! (Si esa política de comunicación se acompaña de un buen Departamento de Marketing/Comercial, obtener rentabilidad para la empresa será mucho más sencillo).

-Piensa en los mensajes a transmitir, que, como he mencionado anteriormente, casi nunca son fruto de la improvisación. Condensar en pocas palabras un buen mensaje no es fácil, y si hablamos de redes sociales como Twitter, esa capacidad de síntesis es fundamental. Hay que dar el mensaje de manera breve, clara y concisa... y sabiendo que va a tener la repercusión esperada.

-Rastrea las redes de comunicación de instituciones similares, no para copiar, sino para aprender. En el periodismo, como en todas las profesiones, hay que estar en constante actualización. Cuando uno piensa que lo sabe todo es que no ha leído a Karl Popper o no recuerda la célebre frase de Sócrates (que no voy a mencionar porque es harto conocida).

-Busca y recopila la información que aparece en los diferentes medios de comunicación y en las redes sociales para que los directivos y los trabajadores de su empresa estén al tanto de lo que se comunica al respecto.

Éstas son sólo algunas de las labores que desarrolla un Director de Comunicación (llámese jefe de prensa o responsable de prensa, a gusto del consumidor, aunque el término Dircom hace tiempo que se ha generalizado). Hay funciones que se ven y otras que no se ven, pero creo haber resumido los aspectos principales de esta figura que existe en la mayor parte de las empresas y que, como he dicho al principio, debería estar desempeñada única y exclusivamente por profesionales del Periodismo, que bastante mal están las cosas en la profesión como para que esos puestos los ocupen personas que no han invertido su tiempo y su dinero (y el de sus familias) en tener la formación adecuada.

lunes, 13 de julio de 2015

¡Hasta siempre, capitán Casillas!

Allá donde vayas yo diré: "¡Estoy contigo!"

Hacía tiempo que no actualizaba el blog y ya tenía remordimiento de conciencia, la verdad. Ni siquiera he incluido los últimos éxitos de nuestros karatecas, que los podéis ver en la página web de la Real Federación Española de Karate, en la que ahora ejerzo como jefa del Departamento de Comunicación y Protocolo. Pero ayer y hoy se ha 'removido' algo en mi interior que me ha llevado a escribir estas palabras.

Siempre, desde niña, me sentí muy identificada con los porteros de fútbol 'grande'. De hecho, mi afición por el fútbol estuvo ligada a Arconada, al que siempre admiré; con el que lloré, sobre todo cuando, en la Eurocopa del 84 (yo sólo tenía 11 años), Platini le marcó aquel gol inexplicable que le pasó por debajo y que todavía permanece en la memoria de muchos... pero pocos se acuerdan de que fue gracias a Arconada por lo que llegamos a aquella final.

La memoria, en muchas ocasiones, es frágil; y las personas, en bastantes ocasiones, son desagradecidas. No es mi caso. Estas líneas van dedicadas a ti, capitán, San Iker... porque para mí siempre serás el mejor portero del mundo (y los títulos que gracias a ti hemos conseguido en el Real Madrid y en la Selección Española te avalan). ¡Que conste que me cuesta dejar a Arconada en un segundo plano... pero, al César lo que es del César!

Nunca, como han hecho otros, te he pitado ni he criticado cuando has tenido, como todos, algún fallo. Siempre te he defendido, capitán. ¿Y sabes por qué? Porque recuerdo los penaltis contra Italia en la Eurocopa, tu mano extendida y tu cuerpo estirado para defender, como nadie lo había hecho y dudo que lo haya, la portería de España y del Real Madrid.

Siento que te vayas del Club Blanco, capitán, porque creo que, en su momento, 'alguien', de cuyo nombre ni quiero acordarme, arruinó tu brillante carrera deportiva. Fueron muchos los 'buitres desagradecidos' que antes te habían ensalzado y que, de repente, comenzaron a silbarte y a 'hurgar en tus heridas'. ¿Dónde estaba entonces San Iker? ¡Qué envidia me ha dado, en muchísimas ocasiones, la afición del Atlético de Madrid! Para mí, la mejor que existe en los terrenos de juego.

Tú querías quedarte en el Real Madrid, en tu Madrid, pero algunos de 'tus' madridistas han ido acabando poco a poco contigo. Ver tu rostro en el campo cuando te silbaban, me hacía sufrir. No, Iker Casillas, tú no te merecías eso. Ni tampoco irte del Club Merengue. Porque un portero tan grande como tú puede perfectamente retirarse en el equipo que le vio 'nacer' como deportista. Y me vienen muchos nombres a la cabeza... El propio Arconada se retiró en su club Txuri Urdin.

Ahora te marchas, pero hazlo con la cabeza bien alta, capitán, porque han sido tantas las alegrías que nos has dado a los madridistas y a todos los españoles, que lo demás sobra. Me has emocionado estos días con tus lágrimas; he empatizado contigo, sintiendo tu marcha como una 'perdida'; pero igual que tú has dicho que allá donde vayas seguirás diciendo "¡Hala Madrid!", allá donde tú estés como cancerbero, yo diré: "¡Estoy contigo, mi capitán!".

domingo, 29 de marzo de 2015

De cómo la Selección Española de Karate hizo historia en el Europeo de Estambul

Pasada la resaca -o casi- del 50º Campeonato de Europa Senior de Karate que se celebró en Estambul, entre el 19 y el 22 de marzo, quiero hacer unas reflexiones sobre lo ocurrido y lo vivido esos intensos días. Ahora, con un poco más de calma, tras la euforia inicial, considero que es el momento de exteriorizar todas esas emociones que compartí con la Selección Absoluta de Karate en la ciudad turca durante el sábado y el domingo, los dos días en que se disputaban las finales del Europeo.

La Selección Española de Karate con los miembros del equipo técnico, presidentes de
federaciones provinciales y los árbitros españoles que participaron en el Europeo.
Era la primera vez que una servidora era testigo de una experiencia como la de Estambul, y tuve la suerte de que nuestros karatecas 'me regalaran' momentos históricos, porque sus tres medallas de oro y seis de bronce situaron a España en el primer puesto del medallero, y yo estuve allí, compartiéndolo con todos y cada uno ellos. 

Antonio Moreno (drcha.), presidente de la RFEK, y Javier Pineño, presidente de
la Federación castellano-manchega de karate, con la 'prueba' de que España había
quedado la primera en el medallero.
Todos, desde los karatecas que ganaron medalla, pasando por el equipo técnico, por los que no obtuvieron metales, por los presidentes de las Federaciones de Karate de Castilla La-Mancha, Javier Pineño, y del País Vasco, Javier Manceras, los árbitros españoles que acudieron al Campeonato... Todos ellos, con el presidente de la Real Federación Española de Karate (RFEK) y Deportes Asociados, Antonio Moreno Marqueño, me hicieron sentir una más de la 'gran familia del karate español'. 

De izqda. a drcha: Cristina Ferrer, Cristina Vizcaíno, una servidora, e Irene Colomar,
las karatecas que consiguieron los tres primeros bronces para España.
Y, como decía mi abuela, quien da cariño recibe cariño. Ellos me lo dieron a mí, y yo intenté dárselo a ellos de la mejor forma que sé: difundiendo desde Estambul todos sus éxitos, sus alegrías, sus lágrimas de emoción, su compañerismo... Era la única forma que tenía de mostrar a España, al mundo y a ellos mismos lo grandes que son.

De izqda. a drcha: Miguel Ángel López (seleccionador de katas y mi sensei), Damián
Quintero (compañero de tatami), la que suscribe, Pepe Carbonell y Fran Salazar.
Nada más comenzar las finales del sábado, nuestros karatecas comenzaron a 'regalarme' medallas. No, no es que me las entregaran físicamente (jajaja); es que, como profesional y como persona, para mí fue un auténtico orgullo y placer sentirme parte de ellos. Se abrazaban a mí, y yo a ellos, tras cada combate, después cada kata (¡o iba yo a abrazarme a ellos, lo mismo da!). Era mi primera vez y a veces no sabía cómo actuar con ellos (porque en la zona de la competición, y a pesar de traer más de un quebradero de cabeza a los compañeros de la organización, sí tenía claro por dónde tenía que moverme para, aunque no estaba 'muy permitido' que digamos, obtener la imagen deseada).

Si no me hubiera 'colado', esta imagen, aunque esté borrosa, no la habría fotografiado;
y, al fin y al cabo, valía la pena captar a Damián, Pepe y Fran celebrando su triunfo.
Cuando digo que no sabía cómo actuar es que, gracias a la ayuda de ellos, y a las indicaciones del equipo técnico, y especialmente de mi maestro, Miguel Ángel López, fui consciente de que antes de salir a competir no podía decirles ni 'mu'. Quizás os preguntaréis por qué, y yo, encantada, lo explico: era tal su grado de concentración y de abstracción de todo lo que había a su alrededor, que una sola palabra mía podría haberles distraído o, incluso, molestado. Nunca se deben 'romper' esos momentos previos de concentración.


Los que me conocen, los que me conocéis, sabéis que 'soy mucho de hablar' (aunque también sabéis que escucho cuando la situación lo requiere)... Pero no supuso para mí ningún esfuerzo permanecer callada, observándoles, mientras ellos hacían sus calentamientos y yo, al fin y al cabo, me limitaba a hacer mi trabajo: obtener alguna imagen, algún vídeo... que quedasen para el recuerdo. Y tuitear, eso sí, y mucho, porque en Estambul comprobé, por si tenía alguna duda, que sólo 'haciendo ruido' -es decir, difundiendo información- un hecho susceptible de convertirse en noticia... puede llegar a serlo.


Tuits, retuits, favoritos, reseñas en los periódicos... la 'bola' se iba haciendo cada vez mayor. Quizás el punto culmen llegó con la felicitación de Sus Majestades los Reyes. Y todos los que estábamos en Estambul vibrábamos con esos éxitos deportivos e informativos. Una servidora puso su grano de arena; pero fueron ellos, nuestros karatecas, los que convirtieron el sueño en realidad; ellos y todos los que fueron haciéndose eco de sus triunfos en los medios de comunicación y a través de la redes sociales.


Organismos oficiales como los perfiles en Twitter de la Federación de Karate (¡ya sabemos que hacemos un buen equipo, compañero!) o del Consejo Superior de Deportes difundían la información que llegaba desde la ciudad turca, donde España optaba, en las finales, a tres medallas de oro y seis de bronce. No era imposible conseguirlas todas, por la calidad física y técnica de nuestros karatecas, pero era un objetivo que, a priori, no se suponía alcanzable. ¡Pero lo fue! De hecho, Javier, presidente de la Federación de Karate de Castilla-La Mancha, y yo, bromeábamos con todos diciendo que éramos los únicos que habíamos ido por primera vez a una competición de estas características ¡y que les habíamos traído suerte!


Pero no, sin duda no fue la suerte lo que hizo que España se situase en el primer puesto del medallero; fue el trabajo, el sacrificio, el esfuerzo, y el alto nivel del equipo técnico y de nuestros karatecas lo que hizo posible el milagro. Es más, a los nueve metales conseguidos había que añadir uno más: el de los compañeros que no obtuvieron medalla y que, desde las gradas, unían sus voces para animar a los competidores españoles que se encontraban en el tatami. Desde abajo se escuchaban sus aplausos, sus palabras de aliento, su fuerza... Ésa fue la décima medalla: la de ellos y la de los familiares que acudieron a Estambul a animar a los suyos.

En la parte superior derecha, miembros de la Selección animando, durante el
combate, a Cristina Vizcaíno.
El primer bronce llegó con Cristina Vizcaíno; después, el de Irene Colomar. Los compañeros de los medios de comunicación ya comenzaban a hablar de estos metales. Seguidamente fue Cristina Ferrer la que subió de nuevo al tercer puesto del podio. Los abrazos entre ellas, cada vez que bajaban de tatami, y su seleccionador, Ángel Arenas, ya ponían el vello de punta. 

Irene Colomar con Ángel Arenas (izqda.) y Chema de Dios, tras ganar su combate.
También corrían a abrazarse a ellas Iván Leal, dos veces campeón del mundo individual en kumite y también por equipos; Chema de Dios, el director técnico de la RFEK; el presidente, Antonio Moreno Marqueño; una servidora y, por supuesto, el resto de compañeros y miembros del equipo técnico.

Cristina Ferrer tras recibir su medalla de bronce.
"Tres de tres", decíamos entonces. El sueño se estaba haciendo realidad... pero había algunos huesos duros de roer. Damián Quintero -campeón del mundo y de Europa en katas por equipos y, antes de Estambul, subcampeón de Europa individual- y Sandra Sánchez se tenían que enfrentar, en la final, a dos karatecas turcos, el país anfitrión. 

Sandra Sánchez y Damián Quintero, preparándose para la final ante la atenta
mirada del seleccionador, Miguel Ángel López.
También las chicas del equipo de katas, un equipo nuevo por el que había apostado el seleccionador, Miguel Ángel López, lo tenían difícil. Y luego estaba Manuel (Lolo) Rasero, que en otras competiciones había estado rozando la medalla pero, al final, se quedaba en las puertas.


En esos momentos había una sensación agridulce: alegría por los triunfos obtenidos, pero caras de concentración entre los que tenían que salir a competir... y los nervios de algunos, como servidora, que creían en el 'Impossible is nothing' -lema de la marca deportiva Nike-, pero parecía inalcanzable ganar todas las medallas a las que optaba la Selección Absoluta. Ese mismo día -sábado, 21 de marzo- por la tarde les tocaba el turno a Matías Gómez y Lolo Rasero (en kumite), y a Damián y a Sandra, que 'pelearían' por el oro contra los turcos.


En la zona de entrenamiento del pabellón, Matías y Lolo calentaban; Ángel Arenas no perdía detalle. Hubo un momento inolvidable en el que se acercó a Rasero, le miró fijamente a los ojos... y sólo ellos saben las palabras que el seleccionador dirigió al karateca extremeño. Es en esos momentos cuando una, que es muy sensible, se emociona y, como mera observadora, se da cuenta de la importancia que tienen las palabras en determinados momentos.

El seleccionador de kumite, Ángel Arenas, le dice las últimas palabras a Lolo
Rasero antes de salir al tatami a combatir.
Salió el 'pequeño' (con cariño) Matías Gómez al tatami, paisano manchego y siempre con la sonrisa en los labios. ¡Y Matías consiguió otro bronce para España! El 'subidón' iba en aumento. Cuatro de cuatro. Unos y otros nos mirábamos pensando que quizás alguno fallaría. ¿Serían Damián y Sandra en la final contra los turcos? A Sandra le tocaba competir antes que a Damián y algunos, entre ellos la que suscribe, pensábamos que una de las finales la ganaría España y la otra, Turquía. Pero de momento ya teníamos otro metal: el de Matías Gómez.

Matías Gómez con su medalla de bronce.
La salida al tatami de Lolo Raseo estaba cargada de tensión por lo explicado anteriormente: hasta ahora rozaba los metales, pero siempre se quedaba a las puertas... ¡hasta que ganó el combate contra un rival difícil! Ni más ni menos que un karateca francés y, teniendo en cuenta que Francia es muy buena en esto del karate, Lolo no pudo contener la emoción cuando se abrazó a Ángel Arenas. 

Lolo Rasero se abraza a Ángel Arenas tras ganar el bronce.
Luego, en el pasillo, el equipo técnico, el restos de compañeros... todos compartieron la alegría del karateca extremeño, mientras una servidora grababa 'sin ser vista'. ¡Momentos para la historia del deporte español! (Aunque el karate, y no lo olvidemos, no es sólo un deporte; es una filosofía de vida; es, y ése es el significado de Karate-Do, el 'camino de la mano abierta').


Cuando volvimos a la zona de entrenamiento, Sandra y Damián estaban plenamente concentrados en los katas que iban a ejecutar. Para la talaverana Sandra Sánchez ésta era su primera competición fuera de España y, aunque el propio presidente de la RFEK y su seleccionador sabían que era buena... quizás no imaginaban lo que esta 'pequeña gran' persona era capaz de conseguir. Porque sí, Sandra consiguió, con una impresionante ejecución del kara Papurem, imponerse a la karateca turca ¡y llegó el primer oro para España! Entonces comenzaron las sospechas: si ella había ganado a Turquía, ¿qué pasaría con Damián? ¿Compensarían los árbitros su decisión con la española y darían por ganador al turco que competía frente a nuestro karateca?

Sandra Sánchez se impuso a la karateca francesa en la final de katas.
Pero no, no fue así. Al igual que en otras competiciones se había 'visto' algún que otro 'desliz' de los árbitros en favor del país anfitrión, los expertos de la RFEK, incluso los periodistas de Canal+ que retransmitieron en directo las finales (besos a Josean), coincidieron en destacar la imparcialidad de estos en Estambul. 

Ivan Lean (izqda.), Chema de Dios (de pie), y los compañeros de Canal+ Deportes.
Damián, una vez más, subió a lo más alto de podio. Tras proclamarse campeón de Europa en katas individual, saltó literalmente sobre su seleccionador y entrenador desde que era pequeño, Miguel Ángel López. Daba la impresión de que los dos iban a rodar por el suelo... ¡pero no fue así!

Damián Quintero se abraza a Miguel Ángel López tras proclamarse campeón
de Europa.
La que esto está escribiendo no daba crédito. Una medalla detrás de otra. Sí, hacía fotos, vídeos, tuiteaba... pero a veces tenía que hacer un esfuerzo por no 'hincharme' a llorar. Más que nada porque si no, se me habría 'retirado el tuneado' de la cara y, además, y lo más importante, ni siquiera habría podido tener el pulso suficiente para recoger, con la cámara del móvil, esos momentos tan... (que cada uno le ponga el calificativo que quiera). Con Sandra y Damián, el Himno de España se escuchó en el Siner Erdem Sport Hall de Estambul. 

Damián Quintero, nuevo campeón de Europa en la modalidad de katas
individual.
Eso sí, en una versión super-hiper reducida, y lo dice una que está 'harta' (en sentido figurado) de escucharlo en decenas, si no cientos, de actos castrenses. Pero que conste que esa mini-versión era igual para todos los himnos. ¡Se ve que la organización no quería extenderse demasiado en las entregas de medallas! Por cierto, y hago un paréntesis, que el campeonato finalizó con una victoria turca y, a pesar de que el Himno del país dejó de sonar... las competidoras que estaban en el primer puesto de podium continuaron cantando la letra hasta el final.



Ya sólo quedaban en disputa el bronce del equipo femenino de katas, formado por Sonia García (que el año anterior, en el Europeo de Finlandia, había quedado campeona junto con Yaiza Martín y Margarita Morata), Paula Rodríguez y Sheila Jorge, las dos nuevas incorporaciones; y el oro del equipo masculino, actuales campeones del mundo y campeones de Europa: Damián Quintero, Fran Salazar y Pepe Carbonell.

El seleccionador de katas y el director técnico de la RFEK.
¿Sería posible que estas dos últimas medallas fueran también para España? La del equipo masculino, aunque muy probable, no era fácil. Se enfrentaban a unos de los mejores karatecas del mundo: los italianos. Y el bronce del equipo femenino... era un poco dudoso. Algunos -¡¡no digo nombres!!- no las tenían todas consigo, sobre todo por el bunkai, que es la aplicación del kata (conjunto de técnicas fundamentales en las que se basa el karate). Paula y Sheila se había incorporado recientemente al equipo y, aunque habían entrenado bastante bajo las 'órdenes' de Miguel Ángel López... lograr el ansiado metal no era tarea fácil.

Damián Quintero, Fran Salazar y Pepe Carbonell con los miembros del equipo
italiano de karate en la modalidad de katas.
Pero, Sonia, Paula y Sheila consiguieron la octava medalla para la Selección Española de Karate. ¡Misión cumplida! Bajaron del tatami y se abrazaron a Miguel Ángel López. Y después, Damián, Fran y Pepe hicieron lo mismo... ¡porque habían ganado el oro frente a Italia! Sí, sí, sí, "Impossible -definitivamente- was nothing", decíamos todos. 

Paula, Sheila y Sonia se abrazan a Miguel Ángel López tras ganar el bronce.
Esas imágenes quedarán para el recuerdo, y una servidora, a pesar de que los periodistas teníamos nuestro acotado cerca del tatami, corrió hacia el lugar opuesto, por donde iban a bajar los chicos... mientras los organizadores -uno de ellos español- acabaron mirando hacia otro lado. Gracias a todos ellos; tesekkür ederim.

El equipo masculino de katas corrió hacia su seleccionador y entrenador tras
proclamarse campeones de Europa.
Que España quedara primera en el medallero dependía de los últimos combates en kumite por equipos. Si Turquía ganaba, lo habríamos logrado. Y algunos de los que estábamos en la zona de calentamiento animábamos efusivamente a los karatecas turcos. Pero como ya todo parecía estar de nuestra parte, también ese sueño se cumplió. Antonio Moreno Marqueño fue el que nos trajo el papel en el que quedaba patente que el nombre de España había 'subido' al primer puesto del podio.


Abrazos entre compañeros, con los familiares que habían ido al campeonato, con karatecas de otros países... El 'fin de fiesta', además, fue espectacular. Música, miles de papeles de colores (¡vamos, confeti!) cayendo desde lo más alto del pabellón, sonrisas, cánticos, exaltación de la amistad... y todo lo derivado que podáis imaginar de esa 'borrachera' de medallas de la que, afortunadamente, fui testigo de primera mano. Porque eso, y no trabajar desde la redacción -aunque a veces sea inevitable-, es el periodismo. Estar en el lugar donde se produce la noticia. Y allí, una vez más (como cuando iba a Irak, a Bosnia-Herzegovina, a Pakistán...) estaba yo. Me consideré, lo confieso, una auténtica privilegiada.

Con Cristina Vizcaíno.
Esta que suscribe, que comenzó haciendo periodismo deportivo en radio (fútbol, eso sí), estaba ahora cubriendo un Europeo de karate en el que España había hecho historia. Nunca podré olvidar a esos chavales que tantas alegrías me dieron -en un momento en el que verdaderamente las necesitaba-; al equipo técnico -¡¡¡el doctor y el fisio se echaron las manos a la cabeza cuando les dije que había bebido agua del grifo, pero, al final, mi estómago superó el obstáculo!!!-...

El médico -izqda.- y el fisio de la Selección Española de Karate.
...a los árbitros españoles que estuvieron en el campeonato -porque, todo hay que decirlo, tenemos 'colegiados' de muy alto nivel en el karate-; a los miembros de la organización de la Federación Mundial y de la Federación turca, que me facilitaron lo 'infacilitable'; a los compañeros de Canal+ por su cariño, apoyo y amabilidad; a 'alguien' que, desde España, facilitó algunas gestiones (Agus, esto va por ti); a los padres de algunos competidores, que me trataron con mucho cariño -con los de Damián, Fran y Pepe tuve más trato y me parecieron estupendos-; y también a todos mis compañeros periodistas -sobre todo a los de Europa Press, Grada1TV, @Tenistabike y TVE-, que estuvieron al pie del cañón y dieron visibilidad a este arte marcial que, incomprensiblemente, todavía no está considerado deporte olímpico. 

Al regresar de Estambul, Sandra Sánchez fue entrevistada por TVE.
Ah, y a Chema, por compartir frío conmigo fuera del pabellón, arriesgándonos ambos a que luego nos echaran la bronca al subir al autobús (¡¡ya me entiendes!!); al presidente, por abrirme puertas a través de la Federación; y, sobre todo, aunque lo deje para el final, a mi maestro, Miguel Ángel López, por mostrarme cada día -con pequeñas 'broncas' incluidas- el 'camino de la mano abierta'.

De izqda. a drcha: Javier Pineño, Sandra Sánchez, Pepe Carbonell, Antonio Moreno,
Damián Quintero, Fran Salazar, Miguel A. López y Chema de Dios.

A todos -y espero que no se me olvide nadie-, gracias de corazón. Cuando necesitas alegría y la recibes, hay que agradecerlo, porque, como decía mi abuela, "es de bien nacidos ser agradecidos". Y que así conste. No os podéis imaginar lo mucho que me ha ayudado este 50º Campeonato de Europa Senior de Karate. ¡Hasta la próxima! ¡Oss!

Llegada de la Selección al aeropuerto Adolfo Suárez-Madrid Barajas.
Fotos: M.Ángeles Moya.

domingo, 22 de marzo de 2015

España logra siete medallas en la primera jornada del Europeo de Estambul

La de hoy ha sido una jornada que podría calificarse de histórica para el karate español. De las siete medallas que se disputaban, la Selección Absoluta ha logrado subir al podio en las siete ocasiones. En dos de ellas, el Himno Nacional ha sonado en el Sinan Elder Sport Hall de Estambul, la capital turca, donde este fin de semana se disputan las finales del 50º Campeonato de Europa de Karate.

Sandra Sánchez, con el kata Papurem, ha conseguido imponerse a su rival turca, a pesar de que ésta 'jugaba en casa', y se ha colgado la medalla de oro del Europeo; seguidamente ha sido el hasta ahora subcampeón de Europa, Damián Quintero, quien también ha ganado a un karateca del país anfitrión con una ejecución técnica perfecta del kata Chatanyara Kusanku, y ha logrado así proclamarse campeón de Europa.

Ambos, Sandra y Damián, se han impuesto a sus oponentes por un 4 a 1 que les he llevado a lo más alto de podio. Con estas dos medallas de oro, más las cinco de bronce en kumite (combate) obtenidas a lo largo del día -conseguidas por Cristina Vizcaíno, Irene Colomar, Cristina Ferrer, Matías Gómez y Manolo Rasero-, España se sitúa en uno de los primeros puestos del medallero.

Este domingo les toca el turno a Paula Rodríguez, Sonia García y Sheila Jorge, que disputarán el bronce en katas por equipos; y a Damián Quintero, Francisco Salazar y Pepe Carbonell -actuales campeones del mundo en katas por equipos-, quienes se 'verán de nuevo las caras' con la Selección de katas italiana para defender el primer puesto del podio que alcanzaron el año pasado en el Europeo de Tampere (Finlandia), tras vencer, precisamente, al combinado italiano.

(Se autoriza la reproducción total o parcial del texto sin necesidad de citar la fuente. También se pueden difundir las fotografías del perfil de Twitter @mangelesmoya que se están tuiteando sobre el Campeonato de Europa que se disputa en Estambul).