"Sin unos ideales éticos

"Sin unos ideales éticos, un periódico podrá ser divertido y tener éxito, pero no sólo perderá su espléndida posibilidad de ser un servicio público, sino que correrá el riesgo de convertirse en un verdadero peligro para la comunidad".
Joseph Pulitzer

domingo, 27 de enero de 2013

Sobre el error cometido por El País con la supuesta fotografía de Chávez

Un error lo puede cometer cualquiera (errare humanum est) pero, como dice Karl Popper en 'El conocimiento de la ignorancia' (lectura que, por cierto, siempre recomiendo a mis alumnos), es nuestra obligación hacer todo lo posible para evitar errores y, en cualquier caso, tenemos que estar continuamente al acecho para detectarlos, especialmente los propios, con la esperanza de ser los primeros en hacerlo. La autocrítica -señala Popper- es la mejor crítica; pero la crítica de los demás es una necesidad.

Dicho esto, si El País hubiera tenido presente el Código Deontológico de la profesión periodística, cuyo cumplimiento se nos exige a los que nos dedicamos a este bello oficio del Periodismo y en el que se nos dice que el primer compromiso ético del periodista es el respeto a la verdad, probablemente no habría cometido el error.

Pero aunque la foto hubiera sido verificada, tampoco habría estado justificada su difusión por dos motivos: en primer lugar, porque los códigos éticos de nuestra profesión, tanto en el ámbito nacional como en el internacional (véase, por ejemplo, el Código Internacional de Ética Periodística de la UNESCO) exigen que se respete la intimidad de las personas. Además, en el ámbito nacional, nuestro Código Deontológico recoge que en el tratamiento informativo de los asuntos en que medien elementos de dolor o aflicción en las personas afectadas, el periodista evitará la intromisión gratuita y las especulaciones innecesarias sobre sus sentimientos y circunstancias.

Incluso se nos dice, en ese mismo Código Deontológico, que las restricciones sobre intromisiones en la intimidad deberán observarse con especial cuidado cuando se trate de personas ingresadas en centros hospitalarios o en instituciones similares. Además, desde el punto de vista de la legislación vigente, los periodistas tenemos dos normas que nos limitan la intromisión en la intimidad de las personas: la primera y principal, nuestra Carta Magna, en cuyo artículo 20.4 se nos dice que uno de los límites a nuestro derecho a comunicar libremente es, precisamente, el derecho al honor, a la intimidad y a la propia imagen de las personas (derecho éste recogido en el artículo 18 de la Constitución).

La segunda, la Ley Orgánica 1/1982, de 5 de mayo, de Protección Civil del Derecho al Honor, a la Intimidad Personal y Familiar y a la Propia Imagen. En esta norma se especifica claramente que si bien se pueden difundir imágenes de un personaje público (como es el caso de Hugo Chávez) cuando dicha imagen se capte durante un acto público o en lugares abiertos, en ningún caso está justificada una intromisión en su intimidad cuando dicho personaje público se encuentra en lugares o momentos de su vida privada.

Por tanto, el problema ya no es tanto el error cometido por el diario El País, sino la falta de ética demostrada sólo con la intención de darle difusión a la controvertida fotografía. Aunque, si bien es cierto que las intromisiones o indagaciones sobre la vida privada de una persona sin su previo consentimiento están justificada si es de interés público (según nuestro Código Deontológico), no creo que éste sea el caso. Más bien podríamos hablar de morbo (véase la teoría de Zillman y Bryan que demuestra el interés de las audiencias por el morbo) y de mercantilización de la información, aspecto este último que se está dando mucho últimamente en mi ámbito profesional, dada la crisis tan acuciante que se está viviendo en el sector periodístico (9.000 empleos destruidos desde que comenzó la crisis). 

En cualquier caso, el periodista nunca debe olvidar que tiene una gran responsabilidad social como garante del derecho de los ciudadanos a recibir información veraz (artículo 20.d de la Constitución). Los periodistas somos, o deberíamos ser, meros intermediarios entre la fuente y el ciudadano, que es al que servimos. No deberíamos, aunque lo hacemos, mezclar información y opinión, porque eso es manipular. Si no nos damos cuenta los propios profesionales de la información de que con errores como el cometido por El País perdemos credibilidad ante nuestros lectores, audiencias y público en general, mal vamos. Es preciso hacer un Periodismo de calidad; al menos, intentarlo. Si no, puede llegar un momento en que no seamos necesarios. Y ése sí que sería un tremendo error. Hagamos, pues, lo que dice Popper: vamos a estar al acecho para detectar nuestros errores antes que los demás. Vamos a intentar prevenirlos, no cometerlos. Sólo así haremos un periodismo de calidad. Ése es nuestro deber y nuestra obligación. No lo olvidemos.

jueves, 17 de enero de 2013

Los detalles del despliegue francés en Mali

Francia continúa su "lucha implacable" contra los "grupos terroristas" que controlan el norte de Mali desde mediados de 2012 y ha intensificado su operación militar sobre el terreno, según anunció ayer el ministro de Defensa francés, Jean-Yves Le Drian, en una comparecencia ante los medios de comunicación. Las fuerzas terrestres del país galo desplegadas en el país africano "están avanzando hacia el norte", dijo Le Drian, quien explicó que las tropas francesas "lanzaron" ayer "los primeros ataques sobre las posiciones de los grupos terroristas al norte de Mopti", localidad situada a 635 kilómetros de la capital, Bamako, y que separa la región tomada por los rebeldes con la que continúa bajo control gubernamental.

Tras una primera fase de ofensiva aérea, Francia lanzó ayer la segunda fase (ya terrestre) en la operación que, desde hace una semana, está ejecutando para impedir el avance de los grupos salafistas yihadistas hacia el sur del país, donde se encuentra Bamako. "Esta operación -dijo ayer el titular de Defensa galo- tiene tres objetivos principales: parar la ofensiva de los terroristas y evitar que amenacen al Gobierno de Mali; preservar y reinstaurar la integridad y la soberanía del país; y facilitar la implementación de las decisiones internacionales, ganando tiempo tanto para las fuerzas africanas como para las europeas".

Para lograr esos objetivos... (leer artículo completo en Atenea Digital).

Las dos misiones militares que se desarrollarán en Mali

Cuando se produzca el despliegue de los militares europeos y africanos en Mali (tanto la Unión Europea como la CEDEAO ya han dado luz verde al mismo), habrá dos tipos de misiones que se desarrollarán de forma paralela y simultánea en el país africano.

Una será (ya lo es) de combate; la otra, de adiestramiento a las Fuerzas Armadas malienses. En la primera, ya están participando tropas francesas (Operación 'Serval') y malienses, y a ellas se podrían unir, en los próximos días, fuerzas militares de los países de la CEDEAO (Comunidad Económica de Estados de África Occidental), que el pasado sábado autorizaron el "despliegue inmediato" de sus efectivos.

En la segunda, denominada UTM Mali, es en la que se integrarán los efectivos de aquellos países de la Unión Europea que decidan tomar parte activa en esta misión, a la que los 27 han dado luz verde esta mañana en Bruselas. Esta operación, en la que también participará España, tendría un mandato inicial de 15 meses, según anunció... (leer el resto del artículo en Atenea Digital).

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Interior regala una 'bufanda' de 400 euros a los guardias civiles

El Ministerio del Interior, a través de la Dirección General de la Guardia Civil, ha decidido compensar la pérdida de poder adquisitivo que los guardias civiles sufrirán este mes de diciembre tras la supresión de la paga extra de Navidad a todos los funcionarios de la Administración General del Estado.

Lo hará regalándoles una 'bufanda' de 404,69 euros, según han informado a ATENEA fuentes de la Guardia Civil. 'Bufanda' es el apelativo con el que tradicionalmente se denominan en la Guardia Civil las pagas por productividad que, a finales de año, y con carácter extraordinario, perciben sus miembros si queda un remanente del presupuesto asignado a la Dirección General de la Benemérita.

Y, como este año ha 'sobrado' una parte del dinero que se había 'guardado' por si surgían imprevistos (todos los ministerios cuentan con esa 'reserva económica'), los casi 75.000 efectivos de la Guardia Civil recibirán su correspondiente 'bufanda'. No la percibirán alrededor de 3.000 agentes, cifra que se corresponde con el personal de la Benemérita que se encuentra en comisión de servicio en el extranjero y... (puedes leer el artículo completo pinchando aquí).