"Sin unos ideales éticos

"Sin unos ideales éticos, un periódico podrá ser divertido y tener éxito, pero no sólo perderá su espléndida posibilidad de ser un servicio público, sino que correrá el riesgo de convertirse en un verdadero peligro para la comunidad".
Joseph Pulitzer

lunes, 18 de agosto de 2014

Lecciones aprendidas 2: El poder para cambiar situaciones adversas

"El poder para cambiar está en la voluntad". Esta frase, pronunciada por el pérfido y astuto Yago del 'Otelo' de Shakespeare, inició la reflexión que, a continuación, voy a compartir con vosotros. Cambiar, ésa es la clave del éxito cuando las cosas no funcionan como uno quiere. Pero cambiar no es fácil, porque el futuro incierto, el empezar de nuevo, conlleva riesgos y, por qué no decirlo, el miedo a iniciar una nueva andadura.

Ya lo dijo Machado: "El camino se hace al andar y, al echar la vista atrás, se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar". Y ésa es la filosofía: seguir caminando, seguir descubriendo nuevos caminos, nuevas rutas, nuevos compañeros de viaje, y tan sólo echar la vista atrás para, como dijo el filósofo español George Santayana, "no repetir la historia" (La sentencia completa, grabada en uno de los pabellones del campo de concentración de Auschwitz, es la siguiente: "El pueblo que no recuerda su historia está condenado a repetirla").

Y así es. Si nos recreamos en el pasado para pensar en lo que pudo ser y no fue, para castigarnos por lo que hicimos mal, para recordar a los que se fueron y que nunca volverán... Si empleamos el pasado para no disfrutar del presente, no estaremos luchando para convertir en realidad nuestros sueños y "ser lo que queramos ser", como subraya Simeone en un anuncio publicitario que se está emitiendo estos días en los medios de comunicación.

Por tanto, echar la vista atrás nos debería servir para: saber que ese camino no lo volveremos a pisar, y para obtener las lecciones aprendidas, los errores que hemos cometido (sin fustigarnos)... para no volverlos a cometer. Y ahí reside la clave del cambio y de nuestra evolución como animales racionales: tomar conciencia de que ya hemos andado una parte del camino, y de que todavía quedan muchas rutas que explorar y de las que aprender para alcanzar la felicidad.

Pero, ojo, que la felicidad, y así es como yo lo veo, está en nuestro interior. No debemos buscarla en otras personas, en otros lugares, en otras cosas... Si no somos felices por dentro, difícilmente podremos hacer felices a los demás, y eso pasa por "no estar conformes" con la actitud con que, en determinados momentos, afrontamos las circunstancias. "No estar conforme es el primer requisito para el cambio", he leído en algún sitio en los últimos días.

También Viktor E. Frank, en 'El hombre en busca de sentido' (lectura que os recomiendo), nos dice que la única libertad que nadie nos puede robar es la actitud con la que afrontamos las circunstancias más difíciles de la vida. Él, psiquiatra, estuvo en un campo de concentración y sabía de lo que hablaba... Es, por tanto, en nuestro interior, donde debemos encontrar la paz y la estabilidad. No tenemos que depender de 'agentes' externos que influyan en nuestro estado de ánimo.

Fíjate unos objetivos y ve trazando el camino para conseguirlos. No todo depende de la suerte ni de los demás. Únicamente depende de ti, de nosotros. Es nuestro propio interior, como señala Louise L. Hay en 'El poder está dentro de ti', el que nos aportará las claves para seguir caminando. "Si algo no retorna -dice la autora en su obra-, eso quiere decir que no tenía que volver; acéptalo y continúa con tu vida". Recordemos que, "al echar la vista atrás, se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar".

En definitiva, que sean cuales sean los problemas u obstáculos que nos va poniendo la vida -y hablo por propia experiencia-, es preciso "asumir lo que ha ocurrido, y aprender de ello para cambiar y evolucionar". Si no, no podremos disfrutar del presente ni hacer felices a las personas que queremos. Sólo aprendiendo, luchando y asumiendo las experiencias dolorosas como "enseñanzas" y no como "castigos" tendremos ese "poder interior" al que hace referencia Louis L. Hay.

Por tanto, si no estar conforme es el primer requisito para el cambio; si el poder para cambiar está en nuestro propio interior, en nuestra voluntad; si sólo debemos mirar al pasado para aprender; y si debemos pelear y luchar para conseguir nuestros sueños, ¿a qué estamos esperando? Nadie dijo que la vida fuera fácil, ¿no? Y, por el nuevo camino que emprendamos, dos humildes consejos: nunca perdamos nuestra dignidad personal ni profesional, ni hagamos que los demás la pierdan. Sólo así podremos "dormir con la conciencia tranquila", como les digo a mis alumnos de la Carlos III. Y eso, queridos amigos, para mí es fundamental.


jueves, 19 de junio de 2014

Mundial de Brasil 2014: ¿El final de un ciclo para la Selección Española de Fútbol?

Ni en los peores presagios se podía intuir que la Selección Española de Fútbol fuese eliminada en la fase de grupos del Mundial de Brasil 2014. Ya el partido contra Holanda –con un 1-5 en contra- hacía prever lo peor, pero muchos éramos los que queríamos creer que, después de esa lección, los hombres del Vicente del Bosque iban a reaccionar. Una cura de humildad a tiempo podría cambiar las tornas; las lecciones aprendidas servirían para seguir en el Mundial… pero no ha sido así.

El combinado nacional no ha podido dar la talla -como se esperaba del actual campeón del mundo- en esta exigente competición, en la que, a priori, jugaba contra rivales supuestamente asumibles. ¿Cansados? ¿Faltos de aptitudes físicas? ¿Bajos de moral? Muchas preguntas sin respuesta –o quizás sí- que parecen desembocar en una conclusión final, a pesar de que ni el míster ni el capitán, Iker Casillas, consideraron, al final del encuentro, que fuera el momento de hablar de ello: ha llegado la hora de un relevo generacional en la Selección.

El 11 inicial ya anunciaba un cambio de ciclo: Xavi Hernández y Gerard Piqué, en el banquillo. Pedrito y Javi Martínez, sobre el terreno de juego. Al inicio de la segunda parte, otro relevo significativo: Xabi Alonso salía y entraba Koke, dando un soplo de aire fresco al partido. Pero, al contrario que en anteriores competiciones, pronto se hacía patente que España había perdido la ‘suerte del ganador’. La habilidad de Bravo, el portero chileno –cancerbero de la Real Sociedad y en el que tiene puestos los ojos el Barcelona-, sumada a la falta de acierto de la Selección Española hicieron imposible la remontada.

Hay opiniones y valoraciones para todos los gustos, pero nadie puede negar que esta generación de jugadores ya ha hecho historia. Ganar tres competiciones consecutivas –la Eurocopa de 2008, el Mundial de 2010 y la Eurocopa de 2012- era inimaginable cuando España “no pasaba de cuartos”. Los más jóvenes quizás no entiendan esta expresión, porque sólo han conocido a la Selección “triunfadora”, pero los que ya tenemos unos años sabemos, y hemos sufrido, el significado de esa afirmación.

Por ese motivo, considero que, en estos momentos de decepción, rabia, asombro, incredulidad, impotencia, enfado y tristeza, sólo cabe una palabra: Gracias. Gracias al míster, Vicente del Bosque –y a su predecesor, Luis Aragonés, que abrió el camino de la victoria-; a los jugadores, con el capitán Iker Casillas a la cabeza –él fue, no lo olvidemos, el que ‘guardó nuestra meta’ en anteriores competiciones-; a todo el equipo técnico que acompaña al combinado nacional; a su jefa de prensa y al equipo de comunicación… 

Gracias por habernos hecho vibrar con vosotros; por haber unido a los españoles bajo una misma bandera; por habernos hecho creer, y saber, que los sueños, a veces… se convierten en realidad. Ahora es el momento de que os acompañemos también en la derrota, una derrota que nos ha dolido a todos pero en la que no hay cabida para el reproche, porque vuestros rostros ya indicaban que la autocrítica os la estabais haciendo vosotros mismos.

Cabizbajos, avergonzados, hundidos… así os hemos visto todos. Y habrá quien os critique, con o sin razón, pero considero que hay que levantar la cabeza también en la derrota. Porque la estrella que lleváis en el pecho y las dos Eurocopas que habéis ganado han sido fruto de vuestro esfuerzo; nadie os las ha regalado… y nadie nos las va a quitar. Hay que saber ganar con respeto y perder con dignidad. Y la Selección Española que en este Mundial de Brasil nos ha quitado la sonrisa del rostro… ya nos la regaló en anteriores ocasiones. Por eso, también en la derrota, gracias Selección.

lunes, 16 de junio de 2014

España-Holanda: Un partido del que extraer lecciones

Gol de Suiza contra España en el Mundial de 2010 (Foto: FIFA)
Hay una frase, atribuida al filósofo español George Santayana y que se encuentra en uno de los barracones del campo de concentración de Auswitz: “El pueblo que no recuerda su historia está condenado a repetirla”. Esta sentencia se podría adaptar al ámbito futbolístico de la siguiente manera: “El equipo que no recuerda –y analiza, añadiría yo- sus errores está condenado a repetirlos”.

El 16 de junio de 2010 en Sudáfrica, la Selección Española perdió por 0 a 1 frente a Suiza, pero al final ganó el Mundial, probablemente por haber aprendido de los fallos cometidos en ese encuentro. Y esa sentencia de Santayana debería aplicarse nuevamente tras la derrota sufrida ayer por los hombres de Vicente del Bosque ante la Holanda de Van Gaal.

Es por eso que el seleccionador nacional debe –y seguro que así lo estará haciendo desde que el árbitro italiano Nicola Rizzoli pitó el final del encuentro- analizar los errores que se cometieron en el encuentro de anoche para intentar enmendarlos en su próxima cita del miércoles contra Chile. “Entre todos lo tenemos que intentar solucionar”, dijo el técnico salmantino tras concluir el encuentro.

Del Bosque admitió que Holanda había “encontrado muchos espacios” sobre el terreno de juego; espacios que fue dejando la Selección a medida que transcurría el partido. Todo parecía fallar en el planteamiento de juego elaborado por el míster. Ni siquiera Casillas –que salvó, no hay que olvidarlo, muchos de los lanzamientos efectuados por Robben y compañía- estuvo en su mejor día… por no decir que fue uno de los peores encuentros que se recuerdan en el capitán del combinado nacional... (seguir leyendo).

domingo, 15 de junio de 2014

Lecciones aprendidas 1: Momentos de felicidad

Hay ocasiones en la vida en las que te encuentras personas, situaciones o cosas que te hacen ser feliz. No es que en tu día a día no las tengas; es, simplemente, que son nuevas, y que te aportan sensaciones, matices y puntos de vista diferentes.

Es en esos momentos -que suelen ser fugaces, y precisamente esa fugacidad es la que te provoca sensaciones diferentes- cuando descubres que todo vuelve a tener sentido, y que lo verdaderamente importante está en esos pequeños detalles que te rodean y que vas descubriendo cada día.

Ya no hace falta que 'paren el mundo' para que puedas 'bajarte'; ya no hace falta que todo a tu alrededor 'deje de girar'; ya no hace falta que busques, porque cuando menos te lo esperas es cuando esas personas, situaciones o cosas... aparecen en tu vida y te hacen ser feliz.